Las calles no están siempre tranquilas. Estoy perdiendo dinero, cuando debería estar cayéndome en la palma de la mano. A los idiotas de Los Furtivos se les han metido ideas desafortunadas en la cabeza y hoy han vuelto a intentar distribuir sustancias sin permiso. Lidiar con esos ineptos es tarea de mi compañero, Faleris. Como a mí, le encanta jugar en la arena. Bueno, más bien le va tragársela. ¿Por qué me miras así? Hoy te quedas sin cenar. Come arena si tanto te gusta.